Evitar que el cliente se vaya con la competencia

In octubre 1, 2019
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Cuando nos decantamos por crear una estrategia de marketing, lo normal es que estas vayan orientadas a la incorporación de nuevos clientes. Sin embargo, es esencial evitar que el cliente se vaya con la competencia y, para ello, deberás llevar a cabo estrategias de fidelización.

Realmente para las empresas es muchísimo más rentable mantener y potenciar la relación con los clientes ya existentes que crear estrategias de marketing para conseguir clientes nuevos. Normalmente, cuando conseguimos un nuevo cliente, lo que estamos haciendo realmente es “robar” un cliente a la competencia. Es decir, hemos logrado que este deje de comprar un producto a la competencia. Precisamente por ello, es necesario invertir en estrategias de fidelización.  Estas hacen que el cliente se quede con nosotros y evitemos que este pueda comprar a la competencia.

Motivos por los que un cliente se queda o se va a la competencia

El hecho de que un determinado cliente se quede con nosotros o se vaya a la competencia depende, en su mayoría, de la propuesta de valor. Existen unas “fuerzas” que facilitan el cambio de propuesta de la actual a la nueva.

Los problemas son considerados como Push, y suelen ser un problema con la experiencia de uso del producto o servicio. Estos problemas con los que suelen empujar a un determinado cliente a proporcionar un cambio. Entendemos como Pull las propuestas de valor que ayudan a mejorar y potenciar la creación de logros de un determinado cliente.

¿Qué puede llevar a un cliente a cambiar de producto? Por un lado, la inercia. El hecho de que estemos en constante contacto con el producto, es decir, que lo consumamos de forma habitual, hace que nos planteemos hasta qué punto no podemos encontrar una solución más atractiva. Por otro lado, las dudas. Sin embargo, las dudas pueden hacer que prefiramos quedarnos con un producto, es decir, todo lo nuevo puede generar un cierto nivel de ansiedad.

En este sentido, es necesario reinventarnos para que el cliente no se acostumbre al producto y, a la vez, aprovecharnos de esas pequeñas dudas que tiene y que hacen que no quiera cambiar de empresa.

Entre todo este conglomerado, tener una secretaria que sea capaz de dar una buena atención al cliente y atender a estos en tu nombre se convierte en una cuestión fundamental en el proceso.